Todos queremos lo mejor para nuestros hijos. Por ello, las actividades extraescolares deportivas son un quebradero de cabeza para muchos padres y madres, por varios motivos:

-Poco tiempo de los niños y, sobre todo, de los padres. Si al idioma, le sumamos las clases de piano y el deporte, no hay horas en el día para hacerlo todo.

-Excesiva carga de deberes para casa.

-Varios hermanos: varias actividades extraescolares.

-Competiciones los fines de semana.

-Coste económico.

-Lesiones deportivas

Estos motivos hacen que, en muchas ocasiones, los padres opten por no apuntar a sus hijos a una actividad extraescolar porque realmente “no pueden”. Por todos es sabido que el deporte que se realiza en el colegio o instituto es insuficiente ya que no cubre las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que son de una hora de deporte al día, como mínimo.

Por estos factores y por las grandes alteraciones en la alimentación de nuestros hijos, debidas a un consumo elevadísimo de alimentos procesados, estamos viviendo una epidemia silenciosa: la obesidad infantil. Os recomiendo seguir a @carlosriosq con su “realfooding” para ganar conocimientos en alimentación sana.

Obesidad infantil (fuente www.diario16.com)

En mi caso, como traumatólogo infantil, veo a muchos niños a diario con dolores en pies y piernas, pies planos, epifisiolisis femoral, etc., producidos en gran medida por el sobrepeso. Para evitar este exceso de peso solo hay dos cosas que hacer: comer mejor y hacer deporte.

Ahora bien, ¿qué deporte es el mejor para mi hijo? Esta pregunta se repite a diario en mi consulta y, de entrada, siempre digo estos dos consejos:

1.El mejor deporte para un niño es el que más le guste. Es decir, lo principal, es hacer deporte. Si su afición es el parkour, por ejemplo, adelante con ello. PD: yo tampoco sabía lo que era el parkour hasta hace un año aproximadamente. Cada vez más jóvenes lo practican, es un deporte urbano con saltos “extremos” de elevada dificultad.

Fotografía de jóvenes practicando parkour (fuente www.elmundo.es)

2. Deporte controlado por especialistas. Si nuestro hijo quiere jugar al tenis, no basta con comprar una raqueta y alquilar una pista. Aprender a practicar un deporte y prevenir lesiones dependen de una técnica correcta. Exige monitores titulados y especialistas en actividad física y deporte.

En cuanto a las consultas más frecuentes en ortopedia infantil, mis recomendaciones son las siguientes:

a) Escoliosis idiopática del adolescente. Los padres siempre preguntan por el deporte que se debe hacer para mejorar esa desviación de columna. Mi consejo es el mismo, lamentablemente no hay ningún deporte que haya demostrado mejorar la escoliosis, por lo que el adolescente debe seguir con su deporte habitual y, si este es simétrico, mejor. En este artículo sobre la escoliosis lo desarrollo más a fondo.

b) Pies planos: como podéis leer en este artículo sobre el pie plano, el pie plano infantil es normal hasta cierta edad y siempre y cuando no sea doloroso. Para casos de preadolescentes con pies planos marcados, mi consejo siempre es que caminen descalzos el máximo tiempo posible y esto se estimula con deportes como el ballet o diversas artes marciales.

c) Niños “torpes”: son frecuentes los niños que sufren caídas frecuentes, en ocasiones por falta de coordinación, por un retraso motor o por “alteraciones” en sus piernas (por ejemplo, las rodillas en X o genu valgo) que hacen que se “choquen” al correr y se caigan. En estos casos, aconsejo a los padres el deporte que estimule la coordinación, ya sea baile, atletismo, baloncesto, etc., pero no hay un deporte perfecto para estos casos.

d) Marcha en puntillas: en estos niños, algunos con acortamiento de tendón de Aquiles, no es aconsejable deporte que fuercen las puntillas como por ejemplo en el ballet. En este artículo sobre la marcha en puntillas profundizo más sobre esto.

e) Dolores de crecimiento u osteocondrosis: estas son patologías que se repiten una y otra vez en jóvenes deportistas. Dolor en los talones (enfermedad de Sever), dolor en la rodilla (enfermedad de Osgood-Schlatter), o dolores nocturnos en niños muy activos (“dolores de crecimiento”). En estos casos aconsejo disminuir la actividad deportiva unos 10-15 días pero el niño debe seguir con el deporte que le gusta, nunca abandonarlo por estos motivos. Lo explico en este artículo.

Por lo tanto, si nuestro hijo es un apasionado del fútbol y entrena con su equipo 3 veces a la semana, juega al fútbol en casa, en el recreo del colegio y hasta en su comunión, enhorabuena. Su hijo probablemente tendrá dolores propios del crecimiento, leves, y no tendrá sobrepeso.

Eso sí, cada deporte tiene sus características y sus prevenciones particulares. Por ejemplo, en cuanto al fútbol, los niños que jueguen en césped artificial deben jugar con calzado multitaco, no con tacos como la gran mayoría quiere; en este artículo sobre el calzado infantil lo explico con detalle. Es una medida de prevención de lesiones graves como la rotura del ligamento cruzado, como también explico en este artículo.

La natación siempre ha sido el deporte “estrella” y de más fama para los niños. En efecto, es un deporte simétrico y fenomenal para los jóvenes pero, no a todos les gusta o no todo el mundo tiene una piscina climatizada cerca, por lo que no hay que obsesionarse.

Artes marciales (judo, karate, etc.), deportes de equipo (fútbol, baloncesto, balonmano, etc), deportes individuales (tenis, ciclismo, atletismo, etc.), deportes más novedosos (yoga, zumba, pilates, etc.), deportes para hacer en familia (senderismo), la oferta es inmensa y hay muchas posibilidades. Si ellos ven el ejemplo en sus padres, más que mejor.

En definitiva, es básico estimular a nuestros hijos en el deporte, porque:

  • El deporte es salud.
  • Los jóvenes que realizan deporte mejoran en sus estudios.
  • En deportes de equipo, mejoran en las relaciones personales. En deportes individuales, mejoran en la seguridad en sí mismos.
  • Es la mejor vía para entrenar la fuerza de voluntad. Con fuerza de voluntad, nuestros hijos podrán conseguir lo que se propongan y el deporte entrena para ello. Si queremos correr más y más rápido, hay que entrenar hago frío o llueva. El ejemplo de deportista con mayor fuerza de voluntad es Rafa Nadal.

Espero que este artículo haya resuelto alguna de las muchas dudas sobre las actividades deportivas extraescolares de nuestros hijos. Si es así, te pido por favor que compartas este artículo para ayudar a más familias. Podéis seguirme en mis redes sociales, FacebookTwitter e Instagram y contactarme a través del correo: consulta@drlopezmartinez.com

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